Serie instalada en seis sedes del festival. Fondo hueso, coral y azul tinta sobre papel mate de 150 g.
Dirección de arte y serie de afiches para seis sedes
El festival se reparte entre seis espacios pequeños de la ciudad y cada sede programa su propia selección de piezas cortas. Necesitaban carteles distintos entre sí, pero que al verlos en la calle se reconocieran como parte del mismo festival. El problema no era solo gráfico: cada sede tenía presupuesto y vitrina de tamaño diferente, así que la serie debía adaptarse sin rehacerse.
Trabajamos con una retícula visible como base común: la misma estructura de columnas, el mismo bloque de título en sans geométrica a tamaños extremos y una franja inferior reservada para horarios y sede. Sobre ese esqueleto, cada afiche recibió una variación cromática dentro de la paleta coral y azul tinta, más una ilustración aplicada distinta. Así la familia se lee unida sin que los seis carteles parezcan el mismo archivo repetido.
Cerramos primero la retícula y los pesos tipográficos, y después probamos las variaciones de color en pantalla antes de imprimir. Se prepararon archivos en gran formato para las paredes y vitrinas grandes, y versiones cuadradas para redes con el texto recompuesto, no solo recortado. La instalación completa se hizo en tres semanas, con entregas parciales por sede para que cada espacio pudiera empezar a anunciarse sin esperar la serie entera.
Los carteles funcionaron igual de bien en una pared grande que en una vitrina estrecha, y el festival mantuvo un tono reconocible en toda la ciudad. La retícula quedó documentada para próximas ediciones, de modo que el equipo puede actualizar fechas y sedes sin volver a empezar el diseño desde cero.